La creación de la empresa estuvo precedida de cinco años de trabajo de desarrollo. En 2003 se llevaron a cabo los primeros proyectos. En la actualidad, Primus Line® se utiliza en todo el mundo y la empresa cuenta con sucursales en Australia, Estados Unidos y Canadá. «Hemos logrado lo que muchos creían imposible: ahora somos una marca internacional», explica Werner Rädlinger, propietario y director general.
Con la internacionalización, la identidad de la empresa también ha cambiado. Si bien en sus primeros años Rädlinger Primus Line actuaba principalmente como proveedor de productos, en la actualidad la empresa se considera cada vez más un socio de servicios. El equipo presta apoyo a sus clientes en áreas como la ingeniería, la ejecución de proyectos, la supervisión de obras, la elaboración de estudios de viabilidad y descripciones de procedimientos, así como en la oferta de cursos de formación para la obtención de acreditaciones. En este sentido, son fundamentales la experiencia técnica, los conocimientos acumulados por los empleados a lo largo de muchos años y la colaboración con socios instaladores de todo el mundo.


